domingo, 19 de febrero de 2017

20 DE FEBRERO DE 1909: NACE EN EL CHACO EL GUITARRISTA DE JAZZ OSCAR ALEMÁN. Del libro inédito de Daniel Chiarenza: El Jazz Nacional. A través del itinerario rítmico de Jorge Alberto Chiarenza. 2016. ¡BUSCO EDITOR!!!

"Oscar Alemán, vida con swing": lo que pocos saben sobre 
el Gardel del jazz argentino.

Su nombre completo era Oscar Marcelo Alemán. Había nacido en Machagai, provincia del Chaco, Argentina, el 20 de febrero de 1909. Cuarto de los siete hijos de la pianista Marcela Pereira (de la etnia qom, pueblo originario de la Argentina) y de Jorge Alemán Moreira (nacido en Uruguay), que tocaba la guitarra en un cuarteto de arte nativo, integrado por sus propios hijos Carlos, Jorgelina y Juan.
En 1915, con seis años de edad, Oscar se integra al conjunto familiar Sexteto Moreira. Allí se inicia bailando y cantando junto a sus hermanos. Es un conjunto folclórico de música y danzas nativas.
En este año viajan a Buenos Aires y actúan en el Parque Japonés, en el Teatro Nuevo y en el Luna Park. Más tarde, viajan a Brasil.
Él mismo nos cuenta: “El viejo llevaba representaciones para vender algodón y otros productos que allá [en Brasil] no había y que en esas épocas eran fáciles de vender. Aparte, nuestro conjunto iba a trabajar en teatros o donde fuera. Resulta que lo del teatro fue regular y los negocios en cambio anduvieron mal. Un día recibimos la noticia de la muerte de nuestra madre, que se había quedado en Buenos Aires y todo se deshizo. Mi padre enloqueció. Una de mis hermanas se fue con un director, otro hermano se fue por su cuenta a hacer un número de zapateo americano. Nos dejaron solos a papá y a mí. Cuando el tranvía en que viajaba pasó por un puente, el viejo se arrojó al vacío. Me quedé solo, completamente solo. Y me fui a Santos. Tenía diez años, pero como era chiquito y flaquito aparentaba ocho. Dormía debajo de los bancos de las plazas y abría y cerraba las puertas de los automóviles para ganar algunas propinas que me permitieran comer”.
Tras la dramática muerte de sus padres en 1919, Oscarcito debió arreglárselas como pudo, sacándole sonidos a un Cavaquinho con el que recorrió Santos para no morirse de hambre, tocando a cambio, por ejemplo, de una banana. Hizo algunos reemplazos en orquestas de baile y ejerció diversos oficios gracias a los cuales va consiguiendo hacerse de algún dinero, el cual se lo entregaba en custodia a un amigo hasta que por fin se ve en condiciones de comprarse una guitarra y dedicarse a ella de manera profesional en salas de fiestas, formando el dúo Los Lobos (Les Loups) con el guitarrista Gastón Bueno Lobo, el que lo ayudó a perfeccionar la técnica instrumental. Uno tocaba la guitarra española y el otro la guitarra hawaiana –la especialidad del brasileño-, los músicos no se cansarían de transitar por la ruta de casinos y cabarets de Río de Janeiro, luego ambos vendrían a Buenos Aires en 1925, contratados por la compañía del actor cómico Pablo Palitos.
A partir de este último año, desde el teatro Casino hasta el Tabarís, Les Loups se convirtió en un número bastante solicitado. Más que músicos propiamente dichos eran artistas de variedades: estaban preparados para hacer de todo. Tocaban versiones un tanto excéntricas de “La cumparsita” o “En un pueblito español”, en un estilo que intentaba ser escuchado por un público disperso en su atención.
Allí forman un trío circunstancial con el virtuoso violinista Elvino Vardaro, incursiona como autor de tangos junto a Agustín Magaldi, con quien graba un tema y actúa junto a figuras como Carlos Gardel y Enrique Santos Discépolo. Graba en RCA Víctor en 1928, música brasileña, fox trots (muchos de ellos ya ejecutados por la orquesta típica de Roberto Firpo), valses y tangos, tanto como solista como con Los Lobos.
El desempeño de Oscar superaba al de Bueno Lobo, que había sido su maestro. En este caso también se dio el viejo proverbio “que el discípulo superó al maestro”. Mientras el brasileño dibujaba linealmente las melodías de los temas, Alemán tocaba los contrapuntos y armonías con mucha fluidez, adornando el canto principal con veloces bordoneos y un fraseo improvisado que pugnaba por salir al primer plano.
Trabajando en el teatro Nuevo, el dúo conoció a Harry Fleming, un zapateador estadounidense que estaba actuando en la Argentina.
En 1929 Los Lobos y el bailarín Harry Fleming realizan una gira por Europa, tras la cual el joven Oscar se queda en Madrid, donde empezaría su trayectoria en el viejo continente. Para Oscar, aquel trabajo fue revelador. Aprendió las subdivisiones rítmicas del bailarín y aprendió él también a zapatear con swing. Estuvo en Londres, Ámsterdam, Berlín, Lisboa, nuevamente Madrid. Finalizado el contrato con Fleming, Bueno Lobo sintió que su salud no lo acompañaría el resto de la aventura y eligió volver a Sudamérica. Ya se adelantó que Oscar se quedó en España, y al poco tiempo recibió una noticia terrible: su maestro brasileño se había quitado la vida, dejándolo en una segunda orfandad, esta vez definitiva. Sobre los días finales de Bueno Lobo es poco lo que se sabe. Según la investigación del cineasta Hernán Gaffet, el brasileño se suicidó por causa de la decepción que le causó haber sido rechazado en una audición para un trabajo profesional. Algunos afirman que esa audición era para entrar a la orquesta de la Baker, puesto que, finalmente, ganó Oscar Alemán.
Tocó como solista en el Casino de París, y luego en otras orquestas, hasta que un día Josephine Baker supo de él, porque le hacía falta un guitarrista de ritmo.
En 1932 la bailarina estadounidense Josephine Baker, entonces, lo convocó a una prueba, tras la cual trabajan juntos hasta 1938, aquí es donde se despierta su admiración por Duke Ellington.
Mientras tanto realiza los primeros registros valiosos desde una perspectiva jazzística y grabó al lado de Freddy Taylor y sus Swing Men From Harlem, un ensamble afroestadounidense que, según diría Oscar años más tarde, tocaba en el estilo que a él realmente le gustaba.
Luego, fue miembro de la orquesta de la Villa D’Este, el argentino grabó junto a uno de sus ídolos, el trompetista Bill Coleman. En “Joe Louis Stomp”, tema escrito por Coleman en homenaje al boxeador, la guitarra de Oscar hace su entrada entre un solo de saxo tenor y el de clarinete. Se la escucha vibrante en un medio coro que, daba la secuencia armónica simple del tema y la capacidad de Oscar para decir mucho en poco tiempo, impresiona como si fuera una sección completa.
Solo, nuevamente, realiza una gira por Europa, conociendo a Louis Armstrong y Duke Ellington. En 1938 Alemán se trasladó a Dinamarca para gravar con el violinista Svend Asmussen, luciéndose en versiones relajadas de “Sweet Sue” y “Limehouse Blues”.
Su consagración discográfica sería en pocas horas con la misma banda y las grabaciones de dos solos absolutos: “Nobody’s sweetheart” y “Whispering”. Se aprecia una notable claridad para ejecutar los temas, con una serie de planteos modernos, acaso más modernos que los de Django.
Oscar Alemán desarrolló un estilo autosuficiente para un instrumento cuya función asignada en la banda de jazz era la del acompañamiento discreto, casi inadvertido. Cuando volvió a París, ya se sentía seguro para liderar bandas y combos. Y esa oportunidad llegó y entonces tocó con el guitarrista Django Reinhardt en el Hot Club de Francia, donde ejecutaba la guitarra y bailaba a la vez. Algunos críticos de jazz dirían “Después de todo, este hombre también es negro y tal vez un poco gitano en su forma de vivir […]”.
Participó de una serie de grabaciones de la cantante Lina D’Acosta.
Nos alecciona Sergio Pujol: “En 1939, un guitarrista sudamericano que muchos creían brasileño y unos pocos conocían de la Argentina descollaba en el Chantilly [un cabaret parisino]. Su manera de tocar la guitarra no distaba demasiado de la de Django Reinhardt, el héroe gitano que acababa de reformular el sonido del jazz a partir de las cuerdas”.
Cuando a mediados de 1939 el crítico inglés Leonard Feather se mudó a Nueva York, después de haber pasado su veranito en París, declaró a los medios su admiración por el amigo argentino, considerándolo más dotado para el swing que el gitano.
Pero el chaqueño fue una de las estrellas del jazz en París. Integró, también, la banda de Eddie Brunner, como se dijo debutó en el Chantilly y realizó cuatro históricas grabaciones con el septeto del clarinetista Danny Polo , que completaban Philippe Brun en trompeta, Alix Combelle en saxo tenor, Garland Wilson en piano, Louis Vola en contrabajo y Jerry Mego en batería.
“China boy” es una veloz recorrida por los cambios de acorde que hicieron famosos los temas de Gershwin. El solo de Oscar –muy en la línea de Django- es una cascada de notas jocosas y una prueba de virtuosismo de la que Danny Polo debió sentir orgullo de tener a su lado. “Polo-Naise” es un tema de una sola parte, con introducción muy sincopada, con lucimiento del pianista. “Doing the gorgonzola” empieza como un motivo típico del swing a lo Count Basie. Oscar puntea su parte con ferocidad -¡había que sacarle volumen a una guitarra acústica en medio de esos vientos!-, aunque sin lucirse mucho. “Montparnasse jump” es una relajada sesión de blues, que arranca con el clarinete fraseando sobre el rasguido de Oscar. Danny Polo suena como Benny Goodman cuando tocaba con músicos negros y el solo de Oscar pone un toque de sofisticación en un ambiente más bien sencillo.
Además, Alemán trabajó con el acordeonista Gus Viseur que se presentó con éxito con su propio trío de dos guitarras (John Mitchell tocaba la segunda) y el contrabajo de Wilson Myers, que también cantaba y hacía scat. Grabaron para el sello Swing de París cuatro hits: “Jeeper Creepers”, “Russian Lullaby”, “Dear old southland”, y un tema del argentino “Just a little swing”.
En los años treinta hubo una famosa trilogía de violines de jazz: Stalman, Reznik y Manuel Gavinovich, y este último formaría parte del conjunto de Oscar Alemán.
La invasión alemana a Francia en 1940 lo obliga a volver a la Argentina. Logra un éxito con su tema Rosa madreselva, y sigue triunfando con su estilo gypsy swing, dedicándose a actuar en distintos lugares.
En Buenos Aires -que era distinto al que había dejado- lo recibieron como al hijo viajero que volvía al hogar después de vivir intrépidas aventuras: “Ulises nuevamente en Ítaca”.
Digamos que Oscar Alemán había llegado a Buenos Aires en el otoño sudamericano y en mayo se presentó con su primer quinteto argentino en la confitería Adlon. Allí fueron todos a ver al hijo pródigo del jazz nacional, recién desembarcado con un tesoro de anécdotas en su memoria. Unos meses después, al frente de su quinteto, Oscar Alemán comenzó a escribir su capítulo argentino, más largo que el europeo.
El guitarrista Oscar Alemán fue una de las grandes estrellas de este período aunque no solo como músico de jazz, sino como un artista completo de music-hall.
Sintonía nos informaba en 1941, a poco de volver Alemán, diciendo que el crítico francés Charles Delaunay corroboró la autenticidad de aquellos blasones ganados por el guitarrista argentino en Europa. Una curiosa fotografía junto a Goudie y dos menciones en el texto documentan con claridad el destacado paso del chaqueño por ese Hot Club de Francia –con una actuación célebre en diciembre de 1934 en la sala Lafayette, junto a Pittman, Castellanos, Warlop y otros- y por el Chantilly, con Goudie y Coleman. El impacto producido por Alemán en aquel ámbito fue considerable, si tenemos en cuenta los recuerdos de Delaunay. Éste compara al argentino con Django Reinhardt y afirma que su ataque era más seco y metálico que el del gitano, mientras que su sonoridad se acercaba, al menos en aquel tiempo, a la de un banjo ejecutado con la técnica de una guitarra.
Aclaremos, que cuando Oscar regresó a la Argentina, Django aún no era la figura inmensa en la que se convertiría más tarde. Hasta el mismo Alemán lo nombró al pasar, entre tantas referencias de su viaje. Cada vez la pregunta por Django llegó a ser más recurrente: ¿cómo había sido la relación entre los dos mejores guitarristas de jazz de los´30? “Yo dormí con Django en su carromato”, relató el chaqueño mucho después de la muerte del gitano. “También toqué la guitarra ahí y almorcé. La pasé muy bien con él… la mujer le leía las manos. Django no llevaba nunca a nadie a su carromato. Y tomábamos las mejores bebidas importadas…”.
Había diferencias entre ambos. Mientras Django fusionó sutilmente la tradición melismática (es decir, que la misma sílaba la entonen en varias notas, o sea se extienden demasiado con poco texto) de los gitanos y trabajó su estilo a partir de una acabada técnica de ejecución con púa, Oscar en este punto fue más heterodoxo: punteaba con un dedal metálico en el pulgar y alternaba los pasajes lineales con tríadas de acompañamiento, sobre una sensibilidad rítmica que tanto le debía al jazz como a la música brasileña, esa otra gran escuela musical del argentino.  
La ciudad porteña permitía que los músicos vivieran del trabajo en la orquesta. Un buen sueldo –seiscientos pesos mensuales para un músico de fila no era una cifra desdeñable-, una agenda de presentaciones siempre completa y un cuidado especial por los arreglos: el jazz sonaba cada vez mejor, lo que no garantizaba la creatividad.
Oscar Alemán protestaba por la falta de ensayo, pero la verdad es que nunca se ensayó tanto, en los géneros de música popular como en los años ’40.
El primero de los hits, vuelto al país, fue “Sweet Georgia Brown”, en enero de 1942. En el reverso figuró “Marechiare”. Darío Quaglia tocaba la guitarra rítmica, Andrés Álvarez el contrabajo, Ramón Caravaca la batería y un chileno se hizo cargo del violín solista: Hernán Oliva. Éste al tiempo fue reemplazado por Manuel Gavinovich. Dos pianos matizarían el sonido del quinteto: Rogelio Robledo y el uruguayo Ceferino Albuquerque.
Este fue el mejor plantel que Alemán logró reunir para que su guitarra luciera todo su swing. Se amplió y llegó a hablarse de “la orquesta de Oscar Alemán”. Grabaron para Odeón temas muy populares, desde “Té para dos” hasta “De buen humor” y se descubrió la sensibilidad vocal de Oscar, dejando una versión paródica de “Bésame mucho” en 1943. Oscar Alemán fue muy festejado en Radio Belgrano.
De la unión, en 1944, con la actriz Carmen Vallejo nació su hija India Alemán. Carmen ya tenía a Selva Carmen Giorno, fruto de su anterior matrimonio; cuando Selva decidió convertirse en actriz, tomó también el apellido de su padrastro y es conocida como Selva Alemán.
El conjunto de Oscar Alemán traspasó rápidamente las fronteras del jazz, hasta convertirse en una verdadera máquina de ritmo que todo lo tocaba y todo lo estrenaba, desde el boogie woogie al bolero, desde el fado al baión. Esto lo alejó de los círculos más estrictos del jazz. Ese malentendido musical se mantuvo hasta los años ’70.
En los ’60, Charlie Byrd se refirió en una entrevista a un guitarrista sudamericano [Alemán] de estilo parecido al de Reinhardt; tan bueno era que “si lo tuvieras tocando en la pieza de al lado pensarías que es Django”.
En los años cincuenta funda una escuela para jóvenes guitarristas sin medios económicos y no vuelve a actuar hasta 1971, cuando forma un quinteto de tres violines, contrabajo y batería con el que actúa como guitarra solista.
En 1975 Jorge Anders lo acompañó en un disco y luego declara: “Oscar fue un talento, un fuera de serie […] Tenía oído absoluto y su interrelación con mi orquesta fue excelente. Él, a su vez, nos trasmitía su energía”.
Grabó su último disco en 1979. Murió en Buenos Aires, el 14 de octubre de 1980.
La auténtica reivindicación de Oscar Alemán llegaría de la mano del disco compacto y el afán de las reediciones. Entre 1994 y 1998, en Francia y en los Estados Unidos se elaboraron antologías comentadas de sus mejores grabaciones de los períodos europeo y argentino.
Hernán Gaffet recuerda de dónde provino su curiosidad sobre el músico: “La idea de hacer una película sobre Oscar se relacionó con mi interés por el jazz en general. Una tarde yo estaba revisando las bateas de una disquería de avenida Santa Fe y pusieron un compacto de Alemán. Mucha gente joven se acercó al mostrador a preguntar quién era el que tocaba. Ahí me di cuenta que, a pesar de lo imperfecta que son las reediciones de sus discos, la música de Oscar Alemán tenía vigencia, estaba viva. Lo estaba en quienes lo conocieron y tocaron con él, como Chachi Zaragoza, pero también entre los que apenas eran niños cuando Oscar murió. Pensé entonces que su increíble vida merecía ser contada”.
El cineasta Gaffet realizó en 2001 el documental Oscar Alemán: vida con swing, una rigurosa investigación que situó al guitarrista en el circuito de los festivales de cine independiente.
En 2002 se creó en su honor el Festival Internacional de Guitarra de Jazz “Oscar Alemán”, para intérpretes jóvenes.


sábado, 18 de febrero de 2017

19 DE FEBRERO DE 2016: MUERE EL ESCRITOR Y ENSAYISTA ITALIANO UMBERTO ECO.

Umberto Eco fue uno de los grandes sabios de nuestra época, uno de los hombres más leídos y a la vez uno de los escritores 
con mayor amplitud y alcance.

La familia del escritor y semiólogo italiano confirmó la noticia del deceso al diario La Repubblica. El autor de El nombre de la rosa y Número cero, su última novela, en la que criticó al mal periodismo, la mentira y la manipulación de la historia, había nacido en Alessandria, en Piamonte, el 5 de enero de 1932. “Una vez escribí que el intelectual verdadero no es el que habla a favor de su partido, sino en contra de su partido”, dijo el autor de El péndulo de Foucault en una de sus últimas entrevistas en su casa de Milán, frente al castillo Sforzesco.
Precisamente, su última obra comienza con la creación, por parte de un empresario italiano (que hace pensar en Silvio Berlusconi), de Número cero, un ejemplar de un periódico en pruebas que se desarrolla en 1992. El periódico quiere salir, no para informar, sino como herramienta de poder para chantajear a políticos y rivales, crear noticias falsas y complots [¿el “Clarín” de Magnetto?].
En los pasillos y habitaciones de su casa, Eco poseía más de 35.000 libros ordenados por temas, acompañados de paredes cubiertas por obras de arte. A los 83 años había abierto sus puertas para hablar acerca de Número cero, que ya había sido editada en 35 países.
Fue uno de los semiólogos e intelectuales europeos contemporáneos de mayor prestigio, Eco tenía en su haber títulos simbólicos y exitosos como las novelas El nombre de la rosa (1982), El péndulo de Foucault (1988) y El cementerio de Praga (2010); y ensayos como El problema estético (1956), El signo (1973), Tratado de la semiótica general (1975) y el famoso Apocalípticos e integrados (1964).
Eco aseguró haber escrito su última novela “con ritmo de jazz” [quiso decir con swing] debido a su argumento, mientras consideraba a sus anteriores trabajos literarios como “una sinfonía de Mahler”.
Autor de una obra compuesta por 42 libros de ensayos y siete novelas, Se destacan, entre ellas/os, Apocalípticos e integrados y El nombre de la rosa. Eco fue reconocido tanto en el campo de la ficción como en el de la semiología.
Eco fue el paradigma de un modelo de erudición enciclopédica, que se va extinguiendo, lamentablemente. “La lectura de los periódicos, como decía Hegel, es la oración de la mañana del hombre moderno. Y yo no consigo tomarme mi café de la mañana si no hojeo el diario; pero es un ritual casi afectivo y religioso, porque lo hojeo mirando los titulares, y por ellos me doy cuenta de que casi todo lo había sabido la noche anterior. Como mucho, me leo un editorial o un artículo de opinión. Esta es la crisis del periodismo contemporáneo. ¡Y de aquí no se sale!”. Esto comentaba Umberto Eco un año antes de morir, cuando se publicó la que sería su última novela: Número cero, la trama de la preparación de “Domani”, un diario que entre abril y junio de 1992 nunca saldrá a la calle, pero que condensa las peores prácticas del periodismo de un modo tan brutal que a veces parece una parodia de cabo a rabo. El gran escritor, filósofo y semiólogo italiano, autor de una voluminosa obra: El nombre de la rosa, vendió 50 millones de ejemplares en el mundo desde su publicación en 1980. La causa de su muerte fue un cáncer que lo había mantenido alejado de la vida pública en los últimos meses.
A pesar de la Segunda Guerra Mundial, de las noches que pasó en los refugios, en un sótano oscuro y húmedo desde donde escuchaba las bombas, tuvo una infancia que evocaba como agradable, más allá de que, reconocía, podría haber muerto en esos años. La marca de la educación salesiana que recibió se prolongaría en varias de sus novelas. En 1954 se doctoró en Filosofía en la Universidad de Turín con una tesis que versó sobre El problema estético de Santo Tomás de Aquino, ensayo que publicaría dos años después. Ese interés por la filosofía tomista y la cultura medieval se explicitó en su más famosa novela –llevada al cine- ambientada en el siglo XIV que narra la meticulosa investigación que realizan fray Guillermo de Baskerville y su pupilo Adso de Melk en torno de una serie de crímenes que ocurren en una abadía.


viernes, 17 de febrero de 2017

18 DE FEBRERO DE 2016: POR PRIMERA VEZ, DESDE LA ÚLTIMA DICTADURA CÍVICO-MILITAR, LA POLICÍA INTENTA EVITAR, UN JUEVES, LA MARCHA DE LAS MADRES.

Como dijo Plablo Neruda: "Podrán cortar todas las flores, 

pero nunca detendrán la primavera".


“Maltrataron a los pibes, los increparon y trataron con prepotencia. Si quieren meternos presas, que lo hagan, pero nadie va a sacarnos de la Plaza”, afirmó Hebe.
“La Plaza es de las Madres, Madres de los 30 mil”, entonaron las voces crispadas desde la tradicional marcha de los jueves alrededor de la pirámide, que se vio amenazada por la Policía Federal que impidieron el acceso a la Plaza a militantes de la Asociación Madres de Plaza de Mayo. La consigna se gritó con fuerza, como expresión de los distintos ataques que las Madres sufrieron a partir del 10 de diciembre de 2015, cuando fueron agredidas verbalmente por simpatizantes de Cambiemos que acudían a saludar la asunción de Mauricio Macri. “Si nos quieren pegar, que nos peguen; si quieren meternos presas, que lo hagan, pero nadie va a sacarnos de la Plaza”, exclamó Hebe de Bonafini una vez que las aguas se calmaron y pudo iniciar el discurso con que corona cada marcha.
La alarma se encendió cuando los consignas que mantienen cortado el tránsito por la calle H. Yrigoyen impidieron que una camioneta de la Asociación de Madres de Plaza de Mayo ingresara a la Plaza. Los efectivos, que estaban de turno como parte de la custodia permanente montada alrededor del acampe que exige la liberación de Milagro Sala, se negaron a ceder ante los pedidos de ingreso de los militantes. “Desde hace cuatro años entro todos los jueves la camioneta. Fue extraño que lo desconocieran”, relató Maximiliano, uno de los protagonistas del entredicho. Hebe de Bonafini pidió a los diputados del Frente para la Victoria (FpV) que a partir del próximo jueves acompañen a los militantes encargados de armar el stand, “para que nadie los increpe”.
Tras una breve negociación con uno de los abogados de la asociación, la policía cedió y la marcha pudo realizarse con normalidad, aunque en un clima hostil con los uniformados, que intentaron ofrecer disculpas, pero fueron rechazadas. “No vamos a permitir la prepotencia. Vayan a la iglesia a pedir perdón. Acá no hay perdón, ni olvido ni perdón, cien años de prisión”, enfatizó Bonafini y despertó un estallido de aplausos.
“Pensaron que las Madres éramos fáciles de domar, pero somos duras. Una vez (el ex presidente Fernando) De la Rúa valló la plaza y compramos dos escaleras, una para subir y otra para bajar. Y subimos todas: gordas, pesadas, pero subimos. Ahora estamos más viejas, pero también somos capaces de hacerlo”, desafió Hebe desde el rincón de la “Hormiguita colorada” de la Plaza, donde cada jueves da sus opiniones sobre la coyuntura.
La coincidencia entre el 40º aniversario del golpe y la visita del presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, despertó suspicacias de la presidenta de Madres. “Macri lo invitó (a Obama) no cualquier día, sino el 24 de marzo, para no dejarnos hacer la marcha”, denunció. Y agregó que el presidente estadounidense “viene a ver cómo Macri, su sirviente, cumple con lo que le pide”, al tiempo que llamó a “llenar la Plaza como sea, cueste lo que cueste”, mientras señalaba hacia la Casa Rosada.
“Por nuestros hijos, somos capaces de todo. Y ustedes son nuestros hijos –siguió Bonafini, dirigiéndose al público–. No le dejamos la Plaza a Macri el 10 de diciembre, no la vamos a dejar ahora”. Luego, responsabilizó al gobierno por la represión a vecinos de Bariloche y criticó hechos similares ocurridos en esa semana en La Pampa. “A este gobierno le sale por todos lados el odio de clase”, dijo.
Aprovechando la presencia de periodistas despedidos de Radio Nacional, Bonafini también pidió solidaridad con quienes perdieron su trabajo por los recortes en el Estado. “Les pido a los compañeros que se comprometan con aquellos a los que les falta el trabajo. Porque los que no se comprometen están cuidando algo que no tienen, por más que les paguen bien”.
El equipo de prensa de Madres denunció la actitud de la Federal por las redes sociales, lo que despertó la solidaridad de decenas de militantes que se acercaron para acompañar la marcha, preocupados ante la posibilidad de una represión.


jueves, 16 de febrero de 2017

17 DE FEBRERO DE 2002: HOMENAJE A LAS “PUPILAS” DE “LA CATALANA”. Gracias Maestro Osvaldo Bayer.



Osvaldo Bayer con el elenco de la obra que marca una de las resistencias 
más grandes de nuestro pueblo: "Las putas de San Julián".

En el marco de la “Patagonia Trágica”, según José María Borrero, o de la “Patagonia Rebelde” [este no es el nombre del libro, sino el de la película –basada en el texto de Osvaldo Bayer- que dirigió Héctor Olivera], con un criterio más bayeriano, y sin vulnerar las leyes kirchneristas defensoras de Ampliaciones de Derechos, como lo es la de “Trata de Personas” (2012) e “Identidad de Género” (2012), contamos esta historia.
En febrero de 1922, en San Julián, provincia de Santa Cruz, cuando ocurrían las grandes huelgas y las perversas represiones en la Patagonia –matanza que le costó la vida a unos mil quinientos peones y que acalló “preventivamente” toda intención de protesta posterior de los trabajadores de Estancias- un grupo de mujeres, pupilas (eufemismo por putas) del prostíbulo “La Catalana”, regenteado por Paulina Rovira, se negaron a “prestar servicios”, como se decía entonces, o “tener sexo” –como diríamos hoy- a los soldados que venían de reprimir y fusilar a trabajadores y peones rurales  patagónicos que luchaban por mejores condiciones de trabajo y de vivienda.
No solamente se negaron sino que también los enfrentaron. Fueron duramente reprimidas por la policía lugareña y luego encarceladas. Precisamente fue el 17 de febrero de 1922.
De los archivos policiales de aquella época, que el escritor e historiador Osvaldo Bayer rescató, pudimos conocer que esas dignas y valientes mujeres eran:
“… Ángela Fortunato, 31 años, argentina, modista, casada,
Maud Foster, inglesa, soltera, 31 años de edad, con diez años de residencia en el país,
Consuelo García, 29 años, argentina, soltera,
María Juliache, española, soltera, siete años de residencia en el país,
Amalia Rodríguez, 26 años, argentina, soltera, y fueron ‘detenidas por no querer atender a la tropa’…”.
El día que indica la efeméride, en plena efervescencia de las asambleas populares en la Ciudad de Buenos Aires, se realizó en Parque Centenario, un homenaje a esas valientes y dignas mujeres del sur patagónico. El mismo fue organizado por la agrupación “Acá con nosotras”, constituido por “Puerta Abierta-Recreando” y “Mujeres Libres-Feministas Independientes”.
Durante el evento se distribuyó documentación preparada por las organizadoras, de la que aquí tomamos una parte representativa:

1922 – Las Únicas Dignas – 2002
17 de febrero
A ochenta años del episodio de San Julián, provincia de Santa Cruz, provincia de Santa Cruz, nos sentimos obligados a rescatar el gesto de mujeres como:
Consuelo García, Ángela Fortunato, Amalia Rodríguez, María Juliache y Maud Foster constantemente denigradas y hacemos visible su heroísmo, protagonismo y dignidad. Ellas arriesgaron sus vidas y en la más absoluta soledad y “escracharon” a los soldados asesinos de obreros en la Patagonia.
“… Cumplida la carnicería (en referencia al asesinato e trabajadores rurales en la provincia de Santa Cruz), el paternal Varela consideró pertinente, para solaz y esparcimiento de sus subordinados, enviarlos de visita a los prostíbulos de la zona. Paulina Rovira, encargada de la casa de tolerancia “La Catalana” en San Julián recibe el aviso. Pero, las cinco pupilas del establecimiento se le rebelan. [El suboficial y los conscriptos lo toman como un insulto, una agachada para con los uniformes de la Patria. Además, la verdad es que andan alzados. Conversan entre ellos y se animan. Todos, en patota, tratan de meterse en el lupanar] las mujeres esgrimen palos y escobas y al grito de: ‘¡Asesinos. Cabrones. No nos acostamos con asesinos!’ rechazan a los soldados. Van presas. Son las únicas voces de repudio en medio del silencio de la sociedad cómplice. Temiendo que el episodio se difundiera se las deja en libertas… total… era la opinión de cinco pobres mujeres…”

Extractado del libro “Los vengadores de la Patagonia trágica”, de Osvaldo Bayer.
La acción valiente, heroica y digna de estas mujeres ha sido silenciada por la historia oficial.
Con el título de “Las putas de San Julián”, Osvaldo Bayer estrenaría la obra el 16 de junio de 2013 en el Teatro Cervantes de Buenos Aires.


miércoles, 15 de febrero de 2017

16 DE FEBRERO DE 1882: NACIMIENTO DEL PAYADOR MARTÍN CASTRO.

"La injusticia, como el amor no correspondido, suele generar cantos. Cantos que, en la pluma y en la voz del payador Martín Castro, combativo y luchador, con decidida inclinación libertaria, han sido siempre de ideas 
y de rebelión contra las injusticias sociales". Luis Alposta.

Nace en Merlo, provincia de Buenos Aires. A sus ocho años muere su padre, lleva una niñez dura: “Muchas veces anduve largas temporadas descalzo, no como travesura infantil, sino por falta de medios para adquirir siquiera unas alpargatas. En esas circunstancias, con los pies lastimados, envidiaba a los caballos que tenían cascos o a las vacas que tenían pezuñas… Nunca tuve maestros que me enseñaran a leer y a escribir. No fui un solo día a la escuela y eso no es bonito… Aprendí rodando por los caminos, solo y con mis amigos a leer y hacer versos”. Lo plasmará así: “Yo no he tenido colegio / nadie me enseñó a cantar… Y como los versos míos / son de sabor popular / entre los con pan no gustan / gustan entre los sin pan… / he sembrado rebeldías / de la guitarra al compás”.
Realiza trabajos rurales en Estancias de la zona. Fue albañil, peón, obrero en una fábrica de carros, empleado de carnicería, carrero, pero se afianza como albañil. Canta las injusticias sociales: “Los que legislan ocho horas / y por singular fortuna / jamás trabajaron una / ni por distraer la lerdez…/ Ven guitarra libertaria / libertaria y redentora / del que sufre y el que llora / del delincuente y del paria”. Sus trabajos son temporarios, porque gusta en estribar y andar, recorriendo pueblos.
A los 20 años comienza, acompañado por su guitarra, a hacer versos sociales, denunciantes de la injusticia. Son ideas anarquistas, comprometidas con los trabajadores.
Se transforma en uno de los payadores más populares, compitiendo con Luis Acosta García y José Betinotti. En 1928 publica “Guitarra roja”, realizado “por los presos y para los presos por cuestiones sociales”. El producto de la venta de los tres mil ejemplares lo entrega al Comité por los presos por cuestiones sociales: “Pues la violencia de arriba / da margen que los de abajo / los mártires del trabajo / estallen en rebelión / a la violencia burguesa / que es violencia autoritaria / la violencia libertaria / de la gran revolución.
Formado en la influencia del anarquismo –que condena a la religión,  al matrimonio, al Estado y a la Patria- los poemas de Castro triunfan cuando abordan el tema social.
En 1964 publica “El fogón de don Martín” y “Contrapunto” y Camino del Payador” (1967). Ya vive en Muñoz 387 de Ciudadela y para sus viejos amigos “anarcos” había defeccionado, puesto que se lo escuchaba hablar bien de Perón.
Es que don Martín alcanzó a comprender un fenómeno político-social tan complejo como el peronismo. Es complejo, porque si las clases altas nunca lo reconocieron, ahora su aislamiento es mayor cuando gran parte de la llamada izquierda tampoco lo recuerda.
Es interesante rememorar los versos “Al compañero Hugo del Carril”: “Hugo del Carril se llama / el estoico compañero / que ha marcado un derrotero / con su temple de varón / un valor indiscutible / coraje que se hizo público / en honor al Gran Repúblico / don Juan Domingo Perón… / Hugo es el vivo reflejo / de Perón en la Argentina / la presencia masculina / en el ambiente civil / en las horas de la espada / se oyó su voz optimista / Señores, soy peronista / y fue Hugo del Carril…/ Con un lenguaje inaudito / fue cruelmente insultado / cobardemente ladrado / por una jauría vil / pero todos los mordiscos / que acribillaron su nombre / se encontraron con el hombre / que es don Hugo del Carril… / Hoy en el numen del Pueblo / es un símbolo su nombre / en la patria todo un hombre / y un honor para el hogar / Ojalá que este viajero / ultrajado, perseguido / encuentre el lugar querido / en el alma popular… / Cantemos con el trovero /porque es la voz argentina / la canción es la doctrina / que en cien instantes oí: / ‘Los muchachos peronistas’ / que como un toque de diana / anuncia cada mañana / ‘que ya sale de Madrid’”.
El poema está fechado en Ciudadela el 25 de noviembre del ’69 y fue reproducido por Aurora Venturini y Fermín Chávez en el libro “45 poemas paleoperonistas”. El payador de “la guitarra roja” murió el 7 de abril de 1971; es decir, se fue “pa´l silencio”.



martes, 14 de febrero de 2017

15 DE FEBRERO DE 2016: EL GOBIERNO MACRISTA ECHA A LA DIRECTORA DEL INDEC GRACIELA BEVILACQUA.

Con bombos y platillos, la directora técnica Bevilacqua recuperó su cargo de la mano de Jorge Todesca. "Vinimos a reorganizar el Instituto", dijo al ingresar. El kirchnerismo había intervenido el organismo de estadísticas en 2007.

El mismo día en que el Frente Renovador difundió "el índice de inflación-Congreso", sin revelar las consultoras aportantes de datos y que dio un aumento de precios del 9,9% en el último trimestre, el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec) desplazó a Graciela Bevacqua como directora técnica del organismo, quien fue reemplazada por el radical Fernando Cerro.
La Dirección General de Estadísticas y Censos de la Ciudad de Buenos Aires informó que en enero los precios subieron un 4,1%, mostrando una aceleración con respecto al complicado mes de diciembre, cuando los precios treparon a un 3,9%. Las cifras provocaron malestar en el gobierno de Macri que en aquel momento buscaba acelerar la difusión de Índice de Precios al Consumidor (IPC) por parte del Indec. Así es que el jefe de Gabinete comenzó a presionar a Todesca para que difunda rápidamente las cifras oficiales, cercanas a las expectativas del gobierno. Se da en un contexto en el que comienza a tensarse la discusión paritaria y los reclamos salariales se alejan de la pauta inflacionaria -de entre 20 y 25%- que pretende imponer el equipo económico.
El gobierno macrista nombró a Graciela Bevacqua como “garantía de transparencia” y justificó el desplazamiento en su negativa a acelerar la difusión de los índices. Bevacqua respondió que “es imposible hacerlo con seriedad”. La exfuncionaria  sostuvo que se requerían siete u ocho meses para difundir los índices principales, mientras que desde el gobierno de Macri presionan para comenzar a publicar cifras de inflación en un plazo menor.
El desplazamiento de Bevacqua se produjo 24 horas después de que el ministro del Interior, Rogelio Frigerio, reconoció en una entrevista televisiva que el gobierno se proponía adelantar para dentro de 60 días la elaboración y difusión de un nuevo IPC al consumidor, que en su momento se anunciara para la segunda mitad del año. Mientras tanto se utilizarían como referencia las estadísticas de la CABA y de la provincia de San Luis.
El propio director del Indec, Jorge Todesca –afirmó: “Los procesos pasaron a tornarse infinitos. Esto no es admisible para el país ni para mí como funcionario público”-, y la desplazada directora técnica del organismo -la que duró apenas dos meses en el mismo- justificaron el apagón estadístico en un supuesto estado de desmantelamiento del Instituto y en la falta de capacitación de los técnicos que recolectan los datos para elaborar los indicadores. “Para construir un índice de precios se necesitan un montón de etapas. La primera y fundamental es tener consignas claras para encuestadores y supervisores”, advirtió hace un mes Bevacqua.
Quedó en descubierto la contradicción con lo que pensaba hace un mes Todesca, y ahora panquequeaba diciendo: “No se puede revisar toda la estadística de los últimos años para que quien está en la torre de marfil decida si se pueden dar a conocer los datos. No es aceptable”.
Todesca justificó el desplazamiento de Bevacqua por declaraciones que la funcionaria realizó hace un mes en una conferencia en la que él mismo estuvo presente sin hacer ninguna objeción. El 14 de enero, Todesca y Bevacqua ofrecieron una conferencia de prensa para justificar la suspensión del calendario de difusión de los indicadores y los despidos en el organismo basados en la declaración de emergencia estadística.
En aquella oportunidad la directora dijo: “Cuando llegamos el 11 de diciembre no teníamos ninguno de los cargos jerárquicos ocupados en el índice de precios, con lo cual, no teníamos a quién preguntar, ni cómo se calculaba el índice, ni cómo salían a campo ni cuáles eran las reglas o procedimientos que se aplicaban. Tenemos que empezar con una recapacitación. Como consecuencia que hay que empezar de cero”.
Graciela Bevacqua, tras ser removida de su función como directora de precios del Indec en 2007, por el kirchnerismo, renunció al organismo aduciendo problemas de salud, aunque la verdadera razón fue su oposición a la intervención del exsecretario de Comercio, Guillermo Moreno.


UNA NOCHE MARAVILLOSA -VIERNES 10/2/17- DISFRUTANDO DEL ORIGINAL ARTE DEL "NEGRO" HORACIO FONTOVA EN "LOS CHISPEROS" EN SAN TELMO.

Mónica Oporto, El Negro Horacio Fontova con el libro de Ramón Carrillo, y el autor del mismo Daniel Chiarenza, en "Los Chisperos", maravilloso lugar de San Telmo donde nos hace el aguante la compañera de Nuevo Encuentro Gabriela Cerruti, y un solo clamor popular ¡VOLVEREMOS CON CRISTINA!

lunes, 13 de febrero de 2017

14 DE FEBRERO DE 1925: NACE LA DIRECTORA DEL DIARIO “LA CAPITAL” DE ROSARIO, NORA LAGOS (LA CONTRACARA DE ERNESTINA H. DE NOBLE).

Al confundirse en un abrazo con la señora Nora Lagos, el General Perón le dijo: 
"Lleve este saludo a los muchachos", según un cronista. 

Nace en Buenos Aires en una familia de gran poderío económico. Su padre, Carlos Lagos, director del diario “La Capital” de Rosario, era el nieto de Ovidio Lagos, el fundador de ese periódico santafesino. Su madre, la francesa María Teresa Chauvin, se destacó negativamente por “perder fortunas en el casino de Mar del Plata”. Se crió en una tradicional familia aristocrática. Siguió con su natural destino de clase alta: estudios secundarios, matrimonio con alguien de su mismo círculo social y una rutina hogareña plana”. A los 20 años se apartó de las frivolidades y presentó atisbos de rebeldía. En 1947 se casó con Hugo Macías, guionista cinematográfico conocido con el seudónimo de Hugo Mac Dougall, y así Nora entabló relación con figuras del cine y la radiofonía, como Homero Manzi, Enrique Santos Discépolo, Amelia Bence, Zully Moreno y otros.
“La Capital” apoyó abiertamente a la Unión Democrática en 1946, siendo sus directivos de marcada filiación antiperonista –fueran demo-progresistas o conservadores-. En septiembre de 1953, Nora llega a la dirección de “La Capital” y trasmuta la posición política del diario. Su sobrino segundo, Ovidio Lagos, en un texto ignoto, refiere que Nora “fue infectada por el virus del peronismo” y agrega “Su sola mención, en mi familia equivalía a evocar una Gorgona o una Erinia”. Desde entonces “La Capital” apoyó desde entonces a la política del gobierno peronista. Su esposo –Mac Dougall- dirigió el suplemento cultural, elogiando los actos del gobierno popular. En agosto de 1954 Nora viajó en la comitiva oficial peronista hacia el Paraguay cuyo objeto era devolver los trofeos de la Guerra de la Triple alianza.
En septiembre de 1955, ante el derrocamiento de Perón, los primos gorilas de Nora recuperaron el diario y ella fue encarcelada por el gobierno de la “Revolución Fusiladora”.
Recuperó la libertad y se sumó a “la Resistencia”. Publicó, entonces, un periódico semiclandestino al que llamó “La Argentina (justa, libre y soberana)”, que se repartía a la militancia. Detenida en varias oportunidades. Cuenta el historiador Eduardo Zanella: “Salía un número a la calle, se lo cerraban y la metían presa”, pero no abandonó su lucha. A fines de diciembre de 1955, “De Frente” denunciaba con grandes titulares: “Nora Lagos ha desparecido”. Había sido enviada al penal de Ushuaia, pero la bajan en Mar del Plata, donde permanece detenida un tiempo y luego en una cárcel de la ciudad de Buenos Aires. Su sobrino la describe “Esa mujer de delantal gris, prácticamente incomunicada en una celda diminuta y a la que se le prohibía hasta leer, estuvo confinada por el mero hecho de ser peronista… Nora soportó todo, sin desfallecer, sin escándalos. Cuesta creer, a la luz de las décadas transcurrida, que un gobierno hubiera implementado semejante persecución… Fueron siete meses de soledad”.
Recupera la libertad y se separa de Mac Dougall y forma pareja con René Bertelli, militante peronista combativo. Logra publicar el diario “Soberanía”, lo que provoca una nueva detención en una cárcel clandestina de San Justo. Estando embarazada, escucha los gritos de los torturados y piensa en huir de ese tormento. Lo logra sobornando a un guardia. Busca a las dos hijas producto del primer matrimonio e intenta fugarse a través de la selva litoraleña. Se interrumpe su embarazo. Llega a Paraguay y permanece seis meses. Regresa a la Argentina clandestinamente. Enfrenta a los enemigos del peronismo y a los burócratas de adentro. Tiene una posición votoblanquista y no la convencen de votar por Frondizi. Se separa de Bertelli, quien ingresa a las FAP. Ella es detenida en 1962.
Ya libre, se convierte en la promotora de la gran marcha desde el Monumento a la Bandera (Rosario) hasta el Cristo Redentor, en homenaje a los caídos en junio del ’56.
Poco a poco fue abandonando la militancia. Aunque el 20 de junio de 1973 vino desde Rosario a Ezeiza para asistir al regreso definitivo de Perón a la Patria. Cuando cumplió cien años “La Capital” se expusieron las fotografías de todos los directores, menos “La loca de la familia”, la militante Nora, defenestrada de la oligarquía patriarcal.
Murió el 23 de noviembre de 1975.


domingo, 12 de febrero de 2017

13 DE FEBRERO DE 2016. EN LA PLAZA DE LOS ARTISTAS CLAMARON: “ESTAMOS MILITANDO PARA PODER EXPRESARNOS POR EL PAÍS QUE QUEREMOS”.

Artistas identificados con el kirchnerismo realizaron un festival en Parque Saavedra para expresar críticas al gobierno del presidente Mauricio Macri, bajo la consigna "Alegría, trabajo y libertad". 

Ante miles de personas que prácticamente se autoconvocaron en el Parque Saavedra de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA), para manifestar su oposición a la política económica, social y cultural del gobierno de Mauricio Macri, el cantante Fito Páez cerró el festival por el que desde la soleada tarde desfilaron decenas de músicos, actores, militantes, políticos, exfuncionarios y los murgueros baleados por la gendarmería -bajo las órdenes de la ministra de seguridad Patricia Bullrich-, convocados bajo la consigna “Mantener la alegría como espíritu de lucha”, en el marco de la iniciativa Plazas del Pueblo, creadas por Axel Kicillof, Mariano Recalde, Gabriela Cerruti y Martín Sabbatella.  
Todo, bajo la conducción de Carlos Polimeni y Sofía Caram. "Estamos militando por poder decir lo que sentimos y decir qué clase de país queremos", dijo el actor Pablo Echarri. El mismo sostuvo que la convocatoria es parte de un "espacio de pensamiento a través del arte, la canción y la poesía" que apunta a defender "lo más importante que ganamos los argentinos en los últimos años: poder expresarnos libremente, sin miedo". Claro que no ignoraban, que este derecho habría que defenderlo duramente, ante el avance –ya inicial- de tanta ignorancia y odio acumulados.
La iniciativa de esa tarde, rebautizada como "Plaza de los artistas", fue convocada por artistas como Rita Cortese, Cecilia Roth, Nancy Dupláa, Daniel Fanego, Liliana Herrero, Fabián Mirás, Marcelo Melingo, Patricio Contreras, Victoria Onetto, María Onetto, Gustavo Garzón, María Fiorentino y Gastón Pauls, entre muchos otros. Por el escenario, montado en el parque, pasaron Liliana Herrero, Liliana Vitale, Marian Farías Gómez, Fena Della Maggiora, La Chicana y Marilina Ross.
De todos modos, el corazón de la Plaza de los Artistas fue un trabajador del Estado con miedo a que lo despidan. Fue un señor contestando un mensaje a un grupo de WhatsApp llamado “La grasa militante”. Fueron tres familias que viajaron de Banfield a Saavedra con mesita de madera y reposeras, para pasar la tarde. Fueron nenes nacidos en el kirchnerismo que juegan al “angry buitres” (aproximadamente, remedando a un video juego, “angry birds, pegale a los buitres). Los jóvenes. Las banderas. Los trabajadores del Museo Malvinas, con carteles que avisan de despidos. A la Plaza de los Artistas también fue una colombiana estudiante de Historia, que observaba todo con ojos de extrañamiento: “La sociedad argentina resiste. Como puede”.
Del video de promoción del evento, que circuló por las redes sociales, participan Ricardo Mollo, Dady Brieva, Alejandro Awada, Carolina Peleretti, Germán Palacios, Juan Leyrado y Darío Grandinetti, entre muchas personalidades de la cultura.
Mantener la alegría como espíritu de lucha, denunciar los despidos masivos en el sector público y tanto la detención de Milagro Sala como la persecución a los movimientos sociales son los temas que motivaron la convocatoria y que fueron los temas sobre los cuales se pronunciaron varios discursos desde alrededor de las 15:00, cuando se iniciaron formalmente las actividades.
Las Plazas del Pueblo fueron inauguradas por el exministro de Economía Axel Kicillof, con una “clase de economía” en el parque Centenario a principios de año. La convocatoria se transformó sorpresivamente en una concentración masiva en la que muchos de los autoconvocados encontraron un espacio de participación contra las primeras medidas del gobierno neoliberal. Como la experiencia resultó exitosa, el formato se mutiplicó e incorporó diversos ejes, como la defensa de la ley de Medios y la despedida del programa 6-7-8 de la TV Pública.
El extitular de la disuelta Afsca (Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual), Martín Sabbatella, viene recorriendo el interior con ese formato para denunciar las modificaciones de la ley vía decreto. Mientras que el último programa de 6-7-8 fue precisamente al aire libre en el Parque Saavedra, el mismo parque fue en ese día punto de encuentro para la Plaza de los Artistas.



viernes, 10 de febrero de 2017

11 DE FEBRERO DE 2013: ANUNCIA SU PRÓXIMA RENUNCIA EL PAPA BENEDICTO XVI ADUCIENDO QUE LE “FALTA FUERZA” PARA CONTINUAR.

Abandonará el Pontificado el 28 de febrero (2013). Está en el cargo desde 2005, cuando sucedió a Juan Pablo II. Se retirará a un convento de clausura.

Se pensaba que el nuevo Papa podía estar sentado en el trono de Pedro antes de Pascua. Lo estimó el vocero del Vaticano, Federico Lombardi, luego de que Joseph Ratzinger anunciara que el 28 de febrero (2013) renunciará a su pontificado -hecho que no ocurre en seis siglos-. "He llegado a la certeza de que, por la edad avanzada, ya no tengo fuerzas para ejercer adecuadamente el ministerio", dijo, durante una misa en latín el obispo de Roma, quien llegó al cargo en abril de 2005, tras la muerte de Juan Pablo II, cuyo papado estuvo marcado por los escándalos de pedofilia en varias iglesias del mundo y por la filtración de documentos secretos del Vaticano.
Lombardi afirmó que el nuevo papa será elegido en el cónclave de cardenales en la fecha anticipada. Ratzinger afirmó "Por esta razón, y siendo muy consciente de la seriedad de este acto, por propia voluntad declaro que renuncio al ministerio de Obispo de Roma, Sucesor de San Pedro".
"Después de haber examinado ante Dios reiteradamente mi conciencia, he llegado a la certeza de que, por la edad avanzada, ya no tengo fuerzas para ejercer adecuadamente el ministerio". Agregó que "en el mundo de hoy, sujeto a rápidas transformaciones y sacudido por cuestiones de gran relieve para la vida de la fe, para gobernar la barca de San Pedro y anunciar el Evangelio, es necesario también el vigor tanto del cuerpo como del espíritu".
La designación de Joseph Ratzinger, de 85 años, había recibido fuertes críticas, ya que se lo calificaban como muy estricto y extremadamente conservador. Pesaban sobre él acusaciones de haber amparado a sacerdotes pedófilos y de haber formado parte de las juventudes hitlerianas y del ejército nazi durante sus años de seminarista.
Durante su papado, Benedicto XVI se negó a cualquier modificación a las posturas tradicionales de la Iglesia en materia de aborto, eutanasia, divorcio u homosexualidad, pero llegó a aceptar el uso del preservativo, en casos específicos, como para evitar la propagación del sida.
Ratzinger debió enfrentar una de las crisis más profundas de la Iglesia contemporánea, provocada por las revelaciones y denuncias en numerosos países contra religiosos por haber practicado, durante décadas abusos sexuales a menores. Benedicto expresó un perdón público a las víctimas, al tiempo que durante su viaje a Portugal (mayo del 2010) reconoció que la mayor persecución que sufría la Iglesia no venía de sus enemigos "externos" sino de sus "propios pecados" y prometió que los culpables responderán "ante Dios y la justicia ordinaria".
El Papa realizó dos visitas a América Latina. La primera en mayo del 2007, para asistir a la asamblea general de la Conferencia Episcopal de América Latina y el Caribe (Celam), celebrada en Aparecida, Brasil. Allí negó que la religión católica hubiese sido impuesta por la fuerza a los pueblos originarios americanos, lo que le valió duras críticas de religiosos y laicos que le recordaron las atrocidades cometidas por los conquistadores en nombre de la fe. En marzo del 2012 visitó México y Cuba, donde se reunió con Fidel Castro y rememoró la primera e histórica visita de Juan Pablo II a la isla en 1998.
En 2012, se lo inculpó por las filtraciones de documentos confidenciales, que condujo al arresto de su mayordomo, Paolo Gabriele. Se revelaron las tensiones dentro del Vaticano por varios asuntos, entre conservadores y progresistas, tradicionalistas y modernistas, y partidarios de la transparencia y del secreto. El Papa concedió el perdón a Gabriele, quien había sido condenado a 18 meses de prisión.
"Desde el 28 de febrero de 2013, a las 20:00, la sede de Roma, el sillón de San Pedro, quedará vacante y deberá ser convocado el cónclave para la elección del nuevo Sumo Pontífice”, expresó Benedicto. El portavoz del Vaticano Federico Lombardi consideró que "tendríamos que tener un nuevo Papa en Pascua". En conferencia de prensa anunció que se celebrará un cónclave en los 15 o 20 días posteriores a la renuncia. Benedicto no participará del cónclave por tener más de 80 años.